Material con la marca del colegio
Los libros y el material manipulativo llevan la identidad de la institución, para que el recurso se sienta propio.
Para colegios
Sillar se implementa dentro del colegio, con la identidad del colegio y sin pedirle que sume personal técnico. Este es el recorrido.
Qué recibe el colegio
El colegio no compra piezas sueltas: recibe el sistema completo y funcionando.
Los libros y el material manipulativo llevan la identidad de la institución, para que el recurso se sienta propio.
El acceso a la plataforma y al tutor con IA viene incluido, con el contenido del colegio como referencia.
La operación digital funciona sin que el colegio tenga que sumar personal técnico para sostenerla.
Cómo se empieza
La puesta en marcha es gradual: se prueba en pequeño, se mide y luego se decide con datos delante.
Se elige un aula para empezar. El sistema se prueba ahí, con el material y la plataforma funcionando en condiciones reales.
Se toma el instrumento al comenzar. Esa primera medición queda como línea base del grupo.
Durante el periodo se aplican el método, las técnicas y el tutor, con el acompañamiento del sistema.
Al cerrar el bimestre se repite el mismo instrumento y el informe llega a la dirección, curso por curso.
Por qué un piloto
El aula piloto permite ver el sistema funcionando antes de extenderlo. La prueba de entrada y la de salida, con el mismo instrumento, muestran el avance con evidencia.
A partir de ahí, el colegio decide con la información delante y no con una expectativa.
«Primero se mide; después se decide.»
Puesta en marcha de Sillar
Cuéntanos sobre tu institución y revisamos juntos el punto de partida del aula piloto.